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Fátima Solana

Fátima Solana es una artista con interés en la exploración plástica y audiovisual de la ironía, laFátima Solana trabaja desde dos obsesiones que llegaron al mismo tiempo y no se han separado desde entonces: la ironía como estructura del comportamiento humano y la potencia estética de lo grotesco. Empezó a producir obra en 2020, a los 16 años, desde un lugar muy preciso: no se sentía bien consigo misma. La urgencia de expresar lo que vivía la llevó a crear, y en ese proceso se dio cuenta de que lo que le intrigaba era el autosabotaje, y que la manera de plasmar ese "sinsentido" era a través de imágenes incómodas. Esa primera intuición todavía mueve su trabajo.

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Su investigación no parte de un tema externo sino de algo que, según ella, todos los seres humanos han experimentado independientemente del género, la edad o el contexto. La introspección y la observación detenida de las personas que la rodean son su base metodológica. No busca fenómenos raros o situaciones límite; busca lo cotidiano en lo que nadie se detiene demasiado. El cine es su referente visual principal, junto con música de todo tipo y la visita a lugares nuevos. Son fuentes que la mantienen generando ideas sin saturarse.

Su proceso empieza con un mapa mental: escribe el concepto o la pregunta que quiere explorar y lo va traduciendo a lenguaje visual. Los bocetos siempre quedan en blanco y negro, la composición se define, pero el color y los detalles son un proceso que simula control a través de moodboards pero que en realidad termina siendo espontáneo. La pieza decide su propio rumbo. Trabaja en gran formato porque su proceso es corporal: pone música y se mueve con el lienzo. Eso significa que la pintura lleva la huella de su cuerpo, no solo la imagen que representa.

Ser útil o ser humano

Mixtas sobre lienzo

60 x 180 cm

2024

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Técnicamente trabaja con técnicas mixtas: fondos en acrílico muy diluido y gestual, capas de óleo para elementos más realistas, código ilustrativo con óleo pastel que retoma estéticamente la infancia. La combinación produce un balance entre figuras compuestas y descompuestas que es reconocible como suyo. Pero lo que más le interesa no es lo que se controla sino lo contrario: los errores, los gestos accidentales, lo que aparece sin haberlo planeado. Esa parte del proceso, los llamados "errores" que suelen eliminarse o corregirse, es precisamente la que conserva. Ahí aparece lo grotesco, lo incómodo, lo que rompe con la idea de lo bello.

Soy un párrafo. Haz clic aquí para agregar tu propio texto y edítame. Es muy sencillo.

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El conocimiento que produce el trabajo de Solana no es el que estaba en el mapa mental inicial sino el que emerge en el proceso de hacer, incluyendo lo que sale mal. El proceso mismo como generador de saber, no como medio para aplicar uno ya formulado. La obra no ilustra una idea cerrada: abre preguntas que Solana tampoco puede responder del todo, y eso, lejos de ser un problema, es exactamente lo que disfruta.

El arte, para Solana, no es una elección racional sino una urgencia. No radica en el talento, dice, sino en que no hay otra opción. Y esa posición, la de alguien que no hace arte para comunicar lo que ya sabe sino para descubrir lo que todavía no sabe, es lo que hace de su práctica investigación en sentido estricto.

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Vaca Saltamontes

Tinta sobre papel

38 x 28 cm

2021

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